Romeo Santos conquistó la monumental Plaza de las Ventas de Madrid ante 17.000 personas

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Romeo Santos conquistó la monumental Plaza de las Ventas de Madrid ante 17.000 personas
Foto: César Lorenzo Pérez
  • En un hecho histórico, quien es considerado ‘el rey de la bachata’, conquistó en un concierto sin tregua, un sitio sólo reservado para los dioses del Olimpo musical.

Por Víctor Sánchez Rincones

Lo vivido en Madrid con Romeo Santos es la prueba fehaciente de que algo está cambiando en el mundo de la música: que un artista no tan desconocido dentro el público español logre aforar la Plaza de Toros con aproximadamente 17.000 personas es para quitarse el sombrero. Y lo más destacable es que no suena en las emisoras españolas y no cuenta con el respaldo de un poderoso medio de comunicación que apoye sus canciones.

El género que interpreta no gusta en Los 40 Principales y tampoco en Cadena Dial. Por más número uno que sea en Estados Unidos, su estilo musical no se enmarca en el concepto de estas emisoras. Pero aún así, sin apoyo y sin nada, Romeo Santos ha logrado que su nuevo álbum, ‘Fórmula Vl. 2′, se posicione como uno de los más vendidos en España.

Toda una garnatada para aquellos que todavía se niegan a reconocer que este genio de la música, a  veces egocéntrico, lograra lo impensable: que un género reciente para el mundo, no en la República Dominicana, sea un fenómeno musical imparable,  hasta el punto que en Estados Unidos los artistas pop quedaron relegados a un segundo plano ante este “monstruo”, cuyo competidor, Prince Royce,  otro bachatero, no le llega ni a los tobillos.

Romeo Santos conquistó la monumental Plaza de las Ventas de Madrid ante 17.000 personas
Foto: César Lorenzo Pérez

ENCERRADO EN SÍ MISMO

Desde que Romeo llegó a España, procedente de Nueva York en un vuelo de una aerolínea comercial, ‘El poder de tu música’, le estuvo siguiendo la pista. Se alojó en el Hotel Puerta América. De su habitación nunca salió. Chanel, su asistente personal, ese que le corta el cabello, lo ayuda a cambiarse tras bambalina contó a este medio de comunicación que el artista cada vez que está de gira se aísla por completo. Sus largas horas de encierro las sofoca jugando a la Play Station o componiendo canciones. El día que se presentó en El Hormiguero, muchos criticaron su atuendo, su cara de recién levantando y su barba incipiente de tres días.

“Parecía que iba en chandal”, declaró una seguidora del artista que asistió al programa y que se sintió menospreciada cuando en los cortes de publicidad el público le pedía hacerse fotos y éste se negaba.

Romeo Santos conquistó la monumental Plaza de las Ventas de Madrid ante 17.000 personas
Foto: César Lorenzo Pérez

A Romeo no le gusta fotografiarse con sus seguidores. Los casos excepcionales ocurren tras la finalización de un concierto y es su grupo de seguridad el encargado de escoger al azar a tres o cuatro personas para se hagan la instantánea con el bachatero. Pocos son los que logran ese cometido. Cuando llega a un aeropuerto sus guardaespaldas siempre se lanzan como hienas contra aquellos que intentan robarle una imagen. Dicen que esto lo hacen porque Romeo no se hace una foto si no está maquillado y arreglado para la ocasión.  “Es un ser vanidoso, que cuida al detalle su apariencia”, dicen las personas más cercanas al artista.

La vida es un cambio permanente, una evolución, y en el caso de Romeo Santos, es más visible día a día. Ese chico de clase media, que vivió en medio de precariedades en el Bronx de Nueva York, actualmente se puede dar el gusto de exigir siempre lo mejor. Su estilo de vida ya no se enmarca en su pasado. Vive en una mansión lujosa a unos cuantos kilómetros de Nueva York, con su hermana, su hijo, y  la madre de su adolescente retoño, el cual concibió cuando estaba en Aventura. Aunque no llevan una vida marital, él vela por sus seres queridos, los protege y no permite que se conozca para nada su vida privada.

Algunos dicen que tiene novia, otros dicen que es gay, pero él lo niega siempre rotundamente. “Me gustan las mujeres”, replica cada vez que se meten con su condición sexual.

A pesar de todo, sea homosexual o heterosexual, a pocos nos importa. Lo que prevalece en este artistas son sus canciones, su talento innato para componer primeros lugares, uno tras de otro, sin tregua, en el que la melodía prima a veces ante la letra. Tiene un don que no se agota  y que se ve respaldado cuando miles de personas asisten a sus conciertos y a puro pulmón corean sus canciones.

Romeo Santos conquistó la monumental Plaza de las Ventas de Madrid ante 17.000 personas
Foto: César Lorenzo Pérez

Durante el concierto vivido en la Plaza de Toros, todo el respetado, sin excepción sabían sus temas. Pudimos ver un público heterogéneo: ecuatorianos, dominicanos, colombianos, venezolanos, españoles,  jóvenes, mayores…Había de todo como en botica, y lo más importante, nunca se sintieron defraudados.

Romeo Santos,  con la seguridad que le da tener un repertorio plagado de éxitos y de sobra conocidos por su público,  desde ‘Mi corazoncito’, ‘Su veneno,  ‘Por un segundo’, ‘La Diabla’, ‘Mi santa’, ‘Promise, ‘Infieles’‘Noche de sexo’ o canciones de su nuevo álbum  como ‘Cancioncitas de amor’ o ‘Inocente’ con la que abrió el show, son la prueba contestaria de que Romeo es hoy por hoy  la máxima estrella latina del momento y, por ende, el único cantante de su género musical que puede decir sin temor alguno que un 21 de marzo del 2014 conquistó el templo de los grandes toreros: Las Ventas de Madrid. Sitio donde lo único que le faltó fue ser cargado a hombros por sus seguidores, ya que la faena musical que brindó pasará a la historia y será recordada por siempre como extraordinaria y apoteósica.

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