Conoce al rapero terrorista

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El rapero alemán Denis Cuspert, cuyo nombre artístico era Desso Dog y que ahora utiliza el de Abu Talha al Almani (es decir, “el alemán”) ha sido declarado “terrorista” por el Departamento de Estado norteamericano y, por lo tanto, comprar o descargar su música está penado por la ley estadounidense.

Todavía hoy pueden encontrar unos pocos temas en Amazon, pero pronto caerá el telón sobre las obras del hoy militante de Estado Islámico (EI).

Denis Mamadou Gerhart Cuspert, o Desso Dog, relativamente conocido fuera de Alemania, se ha ido convirtiendo en uno de los personajes mediáticos de Estado Islámico, ganando una fama que quizá no tendría de otra manera.

En el 2005 participó en una gira con el norteamericano DMX pero, envuelto en todo tipo de problemas –de drogas, psicológicos, legales…-, su estrella, a pesar de haber editado cuatro álbumes,fue declinando.

En el 2010 se convirtió al islam y adoptó el nombre de Abu Maliq, convirtiéndose en recitador, cada vez más radical y próximo a las ideas de la yihad, con Osama bin Laden como héroe. En el 2011 es acusado de posesión de armas, los medios empiezan a prestarle atención hasta que huye a Egipto y reaparece, en el 2013, en la guerra de Siria.

Cuspert, de 39 años, fue al parecer uno de los primeros alemanes en sumarse al EI, quizás uno de los primeros veinte, según un artículo publicado en Vice en aquel entonces. Y Washington le considera un “reclutador” del EI, sobre todo entre ciudadanos alemanes.

De hecho, a principios de este mes apareció en un vídeo grabado con un móvil de manera improvisada. Cuspert está sentado plácidamente en un coche y llama a los alemanes a sumarse al Califato del EI.

“Siente la libertad –dice- y, si Dios quiere, si vienes con intenciones honestas, recibirás el martirio y el paraíso eterno”. Y añade, rapeando en alemán: “No te lo pierdas, compra un billete, ven en tren, ven en avión, ven en bicicleta, ven en coche…, pero ven”.

Cuspert ha aparecido en vídeos y fotos, con lo que resulta obvio que es utilizado por el EI con fines propagandísticos, de tal modo que se ha llegado a especular con que su papel dentro de la organización mediática de Estado Islámico es importantísimo, cosa que en más bien parece dudosa.

En cualquier caso, la figura de Cuspert ha ido creciendo desde que, primero, se le diera por muerto en un bombardeo de la aviación siria en abril del 2014 (en el vídeo no se le reconocía bien, y podría tratarse de otro Al Almani) y de que, meses más tarde, apareciera sosteniendo una cabeza cortada.
No parece un combatiente, ni tampoco un verdugo, ni un cerebro de la organización yihadista. Pero, de un modo u otro, Denis Cuspert está alcanzando la fama.

Tomado del periódico La Vanguardia de Barcelona.

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