- El intérprete vallenato contratará los servicios de un acordeonero que es un excelente productor y compositor musical con el cual ha compartido -en las últimas semana- noches de parranda y juerga.
Por Víctor Sánchez Rincones
Aunque en declaraciones a la prensa, Silvestre Dangond, achacó su separación de Juancho de la Espriella por los comentarios negativos en Twitter y a la poca empatía con el acordeonero, éste anunció que todavá no tiene claro quién será su próximo compañero de fórmula.
Sin embargo para nadie es un secreto que todo es una estrategia por parte del cantante y su equipo de trabajo para mostrar al mundo que la decisión de irse fue del acordeonero. Todo este show es con el único propósito de quedar bien ante sus seguidores y así apaciguar los ánimcos y anunciar próximamente la incorporación de Ochoa al grupo vallenato.
En declaraciones a El Heraldo de Barranquilla, Juancho de la Espriella, dijo que Silvestre va a negar a su nueva mancuerna musical. “Y lo están haciendo como estrategia como para no dar la razón o como para no dar a entender que era eso lo que él quería. Esto se viene rumorando hace cuatro meses. Silvestre se venía viendo con él, amaneciendo con él, bebiendo con él y mayor promotor de su acordeón y su composición es el mismo Silvestre y él lo decía por todas partes”.
¿QUIÉN ES EL ACORDEONERO?
Rolando Ochoa nació en Sincelejo (Colombia) el 27 de julio de 1977. Se inició con la agrupación Los Múltiples de Sincelejo, luego formó parte de la agrupación ‘Los Corraleros de Majagual’, ocupando el lugar que deja su padre el reconocido maestro Calixto Ochoa, quien lo guió y le entregó el legado de la música.
Con el tiempo se convirtió en un profesional en la interpretación del acordeón y en el dominio de la voz. En 1998 inició grabaciones con el sello Fuentes cuando se unió a Diomedes Dionisio Díaz, hijo de Diomedes Díaz Maestre (uno de los más grandes exponentes de la música vallenata en toda su historia) para crear la agrupación Los Hijos de los Grandes.
En cuatro producciones musicales lograron éxitos de la talla de ‘Mi primera experiencia’, ‘Mi verdadero amor’, ‘Linda flor’, ‘El amanerado’, ‘Regrésame la vida’, ‘No le faltes a mi corazón’, ‘Mi vida real’, ‘Si te vas, te vas’, ‘Háblame’ y ‘Porque te amo’, uno de los mayores hits en la carrera artística de Los Hijos de los Grandes.
El éxito los hizo merecedores de un sitial de honor dentro de la nueva ola del vallenato. En el 2003 se unió a Ernesto Mendoza, luego con Rafael Santos y después con el barranquillero Jorge Mario Peña.
Durante este tiempo empezó a acompañar diversas producciones musicales. En el 2006 fue encargado por Discos Fuentes para hacer la producción de Los Chiches Vallenatos que se tituló ‘Simplemente Ósmar Pérez’, grabación en la que también participó como acordeonero. En este año también trabajó con Martín Elías, que para el 2006 decidió lanzar su primera producción como solista. Una vez concluida la grabación, Rolando Ochoa, como productor, le propuso a Martín Elías que se unieran; estaba gratamente impresionado con el trabajo logrado y en el 2007 lanzaron ‘Martín Elías y Rolando Ochoa, una nueva historia’.
Pero su consolidación musical llegó con ‘El Terremoto’, disco que volvió a grabar con su compañero de fórmula, Martín Elías, y con el que logró, sin lugar a dudas, un sitial en la música de acordeón. Ahora su historia se une a uno de los mejores cantantes de la música vallenata en la actualidad, Silvestre Dangond, quien lo llama a su agrupación después de despedir a su compañero de fórmula, Juancho de la Espriella.







